Esta noche, la actitud expresada por Trump en la reunión del gabinete fue en realidad relativamente moderada, dejando claro su objetivo: quiere ganar (aunque sea una victoria visible), dejando clara su postura (manteniendo la posibilidad de negociación), estableciendo las condiciones para facilitar la negociación (el tema nuclear), y además expresó que se puede alcanzar un acuerdo.
En general, la actitud me parece relativamente suave, sin planear un conflicto estratégico entre EE.UU. e Irán; ahora la pelota está en el campo de Irán, y depende de cómo responda Irán, lo que también pone a prueba la complicidad política entre ambas partes.
Irán puede aprovechar la situación para dar a Trump una razón para ganar; con concesiones adecuadas en el tema nuclear y en el del estrecho, la situación bilateral podría volver al marco de negociaciones, y la situación entre EE.UU. e Irán tomaría un rumbo optimista.
Pero aquí hay un problema clave: últimamente Irán claramente está "apostando fuerte"; hablar de racionalidad y de dar pasos atrás parece poco apropiado; ¿irá Irán por la senda que Trump le ofrece? Realmente mantengo ciertas dudas.
Por ahora, la pelota está en el campo de Irán, pero en cuanto a la situación estratégica principal, Trump sigue sin estar optimista; en septiembre entran las elecciones de medio término, y si el problema iraní no se resuelve, Trump sin duda tendrá dolores de cabeza.
Este fin de semana, habrá que ver la actitud de Irán; si Irán aprovecha la situación para mejorar todo, bien; si Irán ignora la postura de Trump y sigue actuando por su cuenta, la situación seguirá escalando en fricciones.
Mirando la evolución del precio del petróleo, parece que el mercado no cree que Irán vaya a suavizar su postura, ¡otro fin de semana de sufrimiento! #美伊报复循环加速,油价月内累涨20%
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